Escrito / Perfectos imperfectos
Cuando la vi por primera vez supe
que sería la mujer que amaría por el resto de mi vida, que no podría pasar un
segundo sin ella y que eventualmente crearíamos nuestra propia historia.
Todo eso suena sumamente cliché y aunque me gustaría decir que eso fue lo
primero que paso, no fue así.
Éramos sumamente opuestos el uno
del otro, no simpatizamos ni siquiera con la película que habíamos visto; Fui
un completo engreído, mientras ella fue odiosa. Muchas personas temen que eso suceda, porque
si no comparten gustos ¿Qué pueden esperar? Es comprensible
estar asustados, nadie quiere estar con alguien sin tener algo en común; pero
ahí comprendí que los opuestos de verdad se atraen, convirtiéndolo en el primer
paso para lo que vendría después.
Al principio había un ambiente
bastante hostil, ella era fría porque no sabía cómo reaccionar, aunque con cada
duda que pudiera tener ella estaba ahí para responderla; Yo era un payaso para
aliviar la tensión, pero cada vez que me necesitara iba a estar ahí para darle
mi apoyo. Seriamos solo amigos, dijimos ingenuamente, pero con el tiempo cuando
mas conocíamos del otro, nos dimos cuenta que nuestras diferencias realmente no
nos apartaban sino que nos complementaban para ver el panorama completo.
El camino ha sido largo para
algunos, pero particularmente para nosotros ha sido sumamente corto; Mutuamente
nos hemos convertido en la mejor versión de nosotros mismos, dándonos más
confianza y una clara perspectiva para todo. Yo, un fotógrafo que suele fijarse en la
belleza oculta a simple vista, pude ver a una enfermera que cuida los
pasos de la gente que ama; Pude interpretar con mis escritos, a la persona más
resistente
que he conocido y la que logra (con el simple hecho de estar ahí) que sanes
como si fuera un milagro divino.
Para muchos hemos sido un
estándar que hay que cumplir, una pareja perfecta incluso, pero realmente
estamos lejos de serlo; No hay un truco para una relación perfecta,
más que solo ser nosotros mismos, cuando es la persona indicada sabes que todo
funcionará y que con cada pelea tonta, problema que toque la puerta o ataque
estúpido de celos, jamás podrás olvidar lo mucho que amas a esa persona.
La forma en que ella suele
mirarme hace que todo sea mundano, pero especial. Me da fuerza, pero también me
hace débil. La amo y aunque a veces nos odiamos por conocernos hasta la más mínima
manía que como persona tenemos, puedo concluir de la misma forma que empecé: Sé
que ella es la mujer que amare durante el resto de mi vida, no puedo pasar o
llegar a pensar como seria no tenerla conmigo, le confiaría todo sin dudarlo y
finalmente hemos empezado a escribir nuestra propia historia.




Comentarios
Publicar un comentario